La clave de la disciplina no es el castigo ni tampoco la permisividad sino el respeto mutuo y la cooperación. Los talleres de Disciplina Positiva permiten conocer los principios para educar con firmeza y cariño y brindan la oportunidad de poner en práctica herramientas que ayudan a desarrollar en los niños la autodisciplina, la responsabilidad y adquirir habilidades para resolver problemas.
La forma en que los niños se sienten con respecto a ellos mismos afecta todo los aspectos de su vida: desde la manera como se desempeñan en el ámbito escolar y familiar –tanto en el aprendizaje como en la relación con los compañeros y los adultos que ejercen la autoridad- hasta la manera como enfrentan los pequeños problemas que se les presentan, toman decisiones y se plantean metas para el futuro.
La adolescencia es una etapa en la que la confianza en sí mismo se tambalea. Los constantes cambios físicos, psíquicos, emocionales y sociales hace al adolescente perder confianza en sus propias posibilidades, que aún no conoce bien, disminuyendo su autoestima. Es importante reforzarles sus capacidades para que ellos mismos puedan tomar el control de sus vidas y afrontar las dificultades con confianza en sus posibilidades.
La relajación es una forma de sentirnos en paz con nosotros mismos, ya que relajando nuestro cuerpo físico, relajamos también nuestra mente. En el aula la relajación no solo ha de ser muscular progresiva, nos relajamos de mil formas, con la música, las caricias, visualizaciones, yoga, mandalas, mantras etc. La relajación ayuda a concentrarse y desarrolla la capacidad de aprender, facilita la interiorización física, desarrolla la imaginación, potencia la creatividad, ayuda a encontrar un lugar en paz en el interior de la mente, un sitio en el que descansar y, a su vez, le ayuda a comprenderse y aceptarse a sí mismo.